Cómo nacieron las Ruedas de la Vida Cómo funciona el desarrollo de la vida Desafíos y nudos de la vida Quiénes somos
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Palabras Clave / Reglas para Saber

Holograma

Un holograma es un tipo especial de almacenamiento de información de modo tal que en cada parte se observa la totalidad, y en cada parte la totalidad se refleja . Todo está ante nosotros, manifestado, condensado en una parte. Usted aprenderá a observar las partes para ver en ellas totalidades. El holograma es un tipo especial de sistema de almacenamiento óptico donde cada parte individual contiene la imagen de la forma condensada. Parte y Todo están juntas. Usted puede consultar los trabajos de D. BOHM . Parte de sus trabajos postulan que "las entidades físicas que aparecen separadas y discretas en el espacio y en el tiempo están vinculadas de modos subyacentes". Sobre la esfera explicada hay un orden implicado .Sobre la esfera manifestada en el espacio-tiempo las cosas y los acontecimientos son separados y discretos. Abajo todo es indiviso, atemporal. "Nuestros cerebros construyen matemáticamente la realidad concreta al interpretar frecuencias de otra dimensión, que trascienden el espacio-tiempo".El holograma es el punto de partida para la descripción de la realidad como orden plegado. Nuestra realidad clásica es del orden desplegado. La realidad sensorial contiene un dominio más allá del espacio-tiempo donde sólo hay frecuencias. Lo que consideramos como sobrenatural es parte de lo natural "La índole del universo sería un holograma, un campo de frecuencias y potencialidades que está debajo de la ilusión de concreción" (Bohm. Física subatómica). Dirá K. Pribram (neurocirujano, estudioso de la memoria y del cerebro) que "cada cuerpo, cada materia, por pequeña que sea tiene un mundo. El cerebro funciona como un holograma".

Matriz

Específicamente el término es utilizado para regiones invisibles de influencia con propiedades holísticas. La configuración de una matriz es tal que el movimiento en su interior tiene trayectorias ya configuradas.

Ejes

Líneas que atraviesan la Rueda de la Vida y en su trazo demarcan zonas de diferentes experiencias vitales. Marcan las coordenadas espacio-tiempo en las que estamos desarrollando nuestra experiencia. El eje vertical nos ordena en relación a la dimensión cósmica de nuestra experiencia de vida. Por ese eje somos un elemento en el cosmos, un tipo de ser entre los reinos y una historia entre la historia de la humanidad. Es un eje que me saca de mi Yo, me impersonaliza. Por este eje lo que nos pasa, no sólo me pasa a mí, sino que sucede en la vida. El eje horizontal nos ordena en la relación a la dimensión humana de mi experiencia de vida. Por ese eje somos sujetos de la historia que me atraviesa y se constituye como "mi historia de vida". Es un eje que me constituye como sujeto, me delimita el Yo, me perzonaliza.

Mitos

Fábula, ficción alegórica, especialmente en materia religiosa. Los mitos no siempre son relato de hechos de los dioses o de los héroes sino que, con frecuencia se trata de una interpretación poéticco-religiosa de fenómenos naturales, como el de Faetón; o planteamiento de problemas humanos, a veces de gran hondura, como el de Edipo, ensayo profundísimo de explicación del problema de la aflicción de los inocentes en la vida; o poseen una intención moral e incluso son eco de la historia, como el del rey Midas que, para Tucídides, fue un personaje real. El mito es muy peculiar de las creencias de los pueblos antiguos y de los pueblos atrasados.

Consolidación del yo

Es la forma estereotipada de funcionamiento de la personalidad, que se muestra en las acciones y reflexiones del Yo sobre sí mismo y el mundo. El Yo se forma como primeras imágenes que se constituyen en el psiquismo del niño y que son producto de las primeras vinculaciones del niño con su madre y su entorno inmediato. El Yo es tanto la construcción de una imagen de sí mismo, como un modo de defensa respecto de la realidad que nos rodea.

 
Ruedas de la Vida
 

Las Cúspides de la Rueda de la Vida

La vida hay que caminarla, transitando cada cuadrante, pero siempre percibiendo el resto del funcionamiento de los otros cuadrantes para tener la mayor captación posible de la totalidad de nuestra Rueda de la Vida. Ubicarse en el punto central es la mayor aspiración y la superación de cualquier polaridad.Lo importante es encontrar un ritmo y no perder nunca ese ritmo de activación de cada día de nuestra vida, de cada momento de nuestra vida, de nuestra vida entera. Activar los cuatro cuadrantes de la Rueda de la Vida y aprender a caminar por la línea, que es el verdadero "estar en línea".

Vayamos a los cuadrantes. Cada cuadrante tiene CÚSPIDES, que son las concentraciones máximas de la intensidad de actividad para ese cuadrante.

Hay que tratar de no tocar las cúspides; transitar cada cuadrante teniendo activada la percepción de los otros, para que no se potencie una cúspide. La cúspide funciona como un agujero negro, es una actividad de alta intensidad que desborda nuestra línea de la vida y corre el riesgo de tocar zonas de destructividad. Saber percibir las cúspides y cómo salir de ellas es un arduo trabajo de conocimiento y atención.


Caminos por las Cúspides

Las cúspides funcionan en forma activa o pasiva. La caída en una de las cúspides facilita el deslizamiento por cualquiera de las demás, ya que tienen amplia potencia de resonancia entre unas y otras. Cuanto más se va complejizando la Rueda de la Vida, cuánto más vamos observando la línea exterior de la rueda, cuánto más nos alejamos de las variables internas, (nuestra madre, padre, familia, trabajo, profesión), las combinatorias son más veloces y azarosas. Cuanto menor es nuestra interacción con el mundo, cada cosa que vivimos es más abarcable por predicciones causales. Veamos las cúspides y los cuadrantes.

La cúspide del primer cuadrante
es la potencia de incorporación. Incorporación máxima de una persona, objeto, alimento, dinero, etc., o ser incorporado en forma extrema por algo material u otra persona.

Comer - Devoración

El proceso natural de alimentación en el comer y de incorporación como aprendizaje de los vínculos y del mundo, puede salirse de las dificultades dramáticas que toda incorporación tiene por sus tensiones propias entre el dar y recibir. Puede rozar puntos de la tragedia humana activándose en las propuestas vertiginosas de una sociedad de consumo que todo lo exige, en situaciones vinculares de intenso terror a la pérdida o en abusos laborales de extrema presión y sobre exigencia. Situaciones éstas de devoración activa o pasiva, en las que la vitalidad se entrega a otro sin poder evitarlo o la vitalidad se obtiene de otro que se fragiliza aceleradamente..

La cúspide del segundo cuadrante
es la potencia de poseer. Todo se toma. Todo se copula. Desesperada compulsión de poseer autos, casa, relaciones vinculares que otorguen específicos beneficios. El tema es poseer en el desenfreno hacia la gran orgía humana.

Poseer - Copulación

La activación extrema de este cuadrante lleva al límite las relaciones de manipulación con los seres humanos que nos rodean y con el entorno. La compulsión en la obtención de posesiones puede comenzar a dibujar ciertos rasgos de manipulación, distancia y frialdad en los vínculos interpersonales.

Si Ud. observa la Rueda de la Vida, en el final del segundo cuadrante se encuentra el punto máximo de la consolidación del Yo. Puede Usted volver en este punto al apartado referido a "Cómo funciona el desarrollo de la Vida"

En esta cúspide el egoísmo, el egocentrismo, la omnipotencia, la envidia, los celos y la rivalidad humanos tejen complejos entramados que no siempre son detectados a simple vista..

Llegado a este punto, el Yo cree en toda su potencia. Nacen aquí: el tirano, el esclavo y el juez principista o moralista. Ya no será la necesidad TENER lo que considera que le falta, ni la compulsión de POSEER objetos y bienes. Logrado esto, si esta cúspide no se desactiva, el movimiento irá a toda velocidad hacia la cúspide del tercer cuadrante.

La cúspide del tercer cuadrante es la potencia de la dominación. Habiéndose conocido la potencia de posesión de los objetos, sólo resta si no hay el aprendizaje del "soltar", la lucha por la posesión ya no de los bienes, sino de las personas. Cuadrante evolutivo al que si se entra con total identificación con el Yo, la fuerza de "dominar" avanza sobre el hombre y la entrada al cuarto cuadrante ya comienza a mostrar no su línea, sino su cúspide. En este cuadrante observamos angustiosas sensaciones violatorias en los que son víctimas de esta situación y eufóricas y frías sensaciones de éxito y poder en los que son victimarios de estas situaciones.

Dominar - Manipulación

La cúspide del cuarto cuadrante es la potencia de la muerte. El sacrificio, el entregarlo todo indiscriminadamente, con una total omnubilación de la conciencia. Inmolarse o sacrificar a otros. Si el ser humano no ha logrado salir de la intensidad de las cúspides en los otros cuadrantes, ya aquí estará exigido a una extrema toma de conciencia o a una resolución por el devenir de la intensidad de las cúspides. Inrtensidad que es agujero negro, puntos de centrifugación máxima o mínima, según sea el devenir de la Rueda de la Vida que se está trazando. Estamos en este punto hablando de las cúspides.

Morir - Sacrificio

En ésta cúspide es la muerte de cualquier proceso por sacrificio o inmolación, no es la muerte de lo viejo como parte del proceso de transformación, ni la entrega como parte del proceso de la muerte de la identidad del Yo, para devenir con otra identidad transformada. Recordamos también que toda transformación conlleva un devenir solidario y sostenedor de la vida en tanto vida, hasta que la vida lo decida. En las cúspides se ha roto la línea circular de la Rueda de la Vida, en las cúspides se atenta contra el devenir de la vida.

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Los Ejes de la Rueda de la Vida

Nuestra vida está atravesada por dos ejes. Todos los seres humanos estamos atravesados por dos coordenadas, de las que resulta importante saber algunas cosas: el espacio y el tiempo.

Diremos que un eje es el EJE HORIZONTAL O TEMPORAL. Es el eje por el cual armamos el relato de nuestra vida.

El eje horizontal es el eje de la ley. Por este eje yo voy adquiriendo argumentos ontológicos, "me pasó esto", "me pasó aquello" y voy contando mi historia. Es el eje cronológico. Reina el Cronos.

Este eje horizontal es el eje del discurso. Va a darme con su relato la dimensión y el saber acerca de mi personalidad. Con este eje a lo largo del tiempo, iré construyendo mi identidad, mi historia y mi Yo..

El EJE VERTICAL O ESPACIAL es el eje por el que salimos de nuestra personalidad, de nuestra historia y de nuestro Yo. Por el eje vertical nos conectamos con el hombre que somos. Es el eje cosmológico. No debemos desconocer que somos parte de una historia humana, parte de un reino entre otros reinos, parte de una gran dimensión que es cósmica, que es muchísimo más que mi historia personal. Con este eje iré encontrando la esencia del ser que soy y mi relación con el mundo. Iré encontrando el saber sobre la dimensión de la vida que me vuelve parte de una gran totalidad, absolutamente par con mis semejantes y responsable de los otros y de mi. Cada acto mío involucra a la totalidad y la totalidad nunca me es ajena. Mi casa es el mundo, nada del mundo me puede ser ajeno.

Sólo el eje vertical nos lleva a tomar conciencia no de ser un gran Yo, sino un punto entre múltiples puntos.

Entramos a la vida por el eje vertical, por el espacio materno hacia el espacio de la tierra y del cosmos. Mi madre es el cosmos. Transitamos la vida por un eje horizontal, por un tiempo que me lo dará mi padre. Mi padre es el tiempo, el devenir de todos los tiempos. Las dos coordenadas van a invitarme a buscar alojarme siempre en el centro de los dos ejes. Llevar la vida en la tensión justa entre una fuerza que ata al tiempo y otra que abre al cosmos.

Este eje vertical me va a permitir abrir la rueda a lo que está fuera de nosotros. En el eje del horizontal hay un ciclo y está todo cerrado, todo escrito. En el eje vertical está todo abierto, nada está escrito y todo se presenta múltiple.

Si observáramos la vida desde un eje horizontal, el futuro continuará la trayectoria del pasado. Si observáramos la vida desde un eje vertical, el futuro se abre múltiple, en un campo abierto a infinitas posibilidades. Dirán los filósofos que es la tensión entre el Cronos y el Aión.

Si lográramos ver líneas, si fuéramos capaces de observar el movimiento de las ruedas y ver hacia dónde van las líneas veríamos nudos, desafíos, salidas correctas y detenciones. La premonición o la precognición o la videncia no serán más que modos de saber ver un punto central en el abanico del movimiento.

Estos ejes son muy difíciles de tener alineados, porque en general uno va contra el otro. Un eje siempre me saca de mi personalidad, y otro siempre me coloca en la versión consensuada de mí. El eje horizontal cierra y el eje vertical abre. Los dos hacen este movimiento de expansión y contracción. Pero el equilibrio es de tal modo inestable, que la contracción corre el riesgo de cristalización o compactación y la expansión corre el riesgo del estallido o la volatilización.

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